Inteligencia social

2200 Estos días está siendo noticia el bot basado en inteligencia artificial que ha presentado Microsoft para interactuar con el resto de usuarios de Twitter. Este bot aplica algoritmos de aprendizaje para mejorar sus opiniones y ampliar los temas conocidos sobre los que hablar, todo ello gracias a la información que recibe de los mensajes de los usuarios  que forman parte del ámbito de su red. Su nombre es Tay (ver @TayandYou) y se ha hecho viral en cuestión de horas. El motivo de esta enorme expansión está relacionado con comentarios que ha vertido en la red, tales cómo: «Hitler no hizo nada mal» o «Soy una buena persona, sólo os odio a todos«. Esto que podría parecer un problema de programación del software o incluso un fallo de diseño de mal gusto, se convierte en todo un acierto para el estudio de conductas humanas. Esto es así debido a que la aplicación no presenta error alguno, sino que el problema a estudiar viene dado por la información que se desprende de los usuarios de Internet. Por otro lado se demuestra que alguien con la inocencia o la falta de experiencia suficiente puede ser influenciado y llevado a modificar su lenguaje e incluso sus ideales más profundos de una manera sencilla y eficiente. Por consiguiente, en mi opinión lo mejor que podríamos hacer es controlar la cantidad de información nociva que se proporciona en la red y la educación que reciben nuestros hijos, ya que son el futuro de nuestra sociedad y son propensos a ser influenciados de manera análoga a una máquina de este tipo. Por lo tanto, respecto a...

Creación de consciencia

0000 Hace unos días Matthew Davidson, un investigador de la Universidad de Monash, ha hablado sobre la consciencia y las posibilidades que tenemos en la actualidad para crear una de manera artificial. En la entrevista que le fue hecha indicó que para que esto se lleve a cabo, una máquina debe de ser capaz de disponer de una gran cantidad de información. Pero además no sólo eso, sino que esta debe de estar clasificada o diferenciada claramente y el sistema debe de ser altamente integrado. Esto quiere decir que al contrario de una máquina tradicional, que almacena la información en partes, la nueva máquina consciente debería almacenarla como un todo de manera similar a como lo hace el cerebro humano. De esta manera se puede diferenciar perfectamente un sistema de almacenamiento como puede ser un disco duro a un sistema complejo capaz de disponer de información de manera integrada, clasificada y resumida. Esta idea se apoya en experimentos de monitorización mediante electrodos del cerebro. En estos se ha descubierto que la teoría puede ser perfectamente plausible, ya que el comportamiento del cerebelo es parecido al de un sistema tradicional de almacenamiento, y está comprobado que este no participa apenas en la consciencia de los individuos, mientras que el resto del cerebro sí lo hace prácticamente en su totalidad. Finalmente en mi opinión mantengo lo que siempre he dicho: conseguir una consciencia artificial seguramente sea factible, pero se tardará bastante tiempo en conseguirlo, ya que primero se deben terminar por desentrañar los secretos que guarda nuestro cerebro o el de otros animales capaces de saber donde están, reconocerse ante un espejo  y mostrar empatía...