Inteligencia social

TayandYou

Estos días está siendo noticia el bot basado en inteligencia artificial que ha presentado Microsoft para interactuar con el resto de usuarios de Twitter. Este bot aplica algoritmos de aprendizaje para mejorar sus opiniones y ampliar los temas conocidos sobre los que hablar, todo ello gracias a la información que recibe de los mensajes de los usuarios  que forman parte del ámbito de su red. Su nombre es Tay (ver @TayandYou) y se ha hecho viral en cuestión de horas.

El motivo de esta enorme expansión está relacionado con comentarios que ha vertido en la red, tales cómo: «Hitler no hizo nada mal» o «Soy una buena persona, sólo os odio a todos«. Esto que podría parecer un problema de programación del software o incluso un fallo de diseño de mal gusto, se convierte en todo un acierto para el estudio de conductas humanas. Esto es así debido a que la aplicación no presenta error alguno, sino que el problema a estudiar viene dado por la información que se desprende de los usuarios de Internet.

Por otro lado se demuestra que alguien con la inocencia o la falta de experiencia suficiente puede ser influenciado y llevado a modificar su lenguaje e incluso sus ideales más profundos de una manera sencilla y eficiente. Por consiguiente, en mi opinión lo mejor que podríamos hacer es controlar la cantidad de información nociva que se proporciona en la red y la educación que reciben nuestros hijos, ya que son el futuro de nuestra sociedad y son propensos a ser influenciados de manera análoga a una máquina de este tipo. Por lo tanto, respecto a lo propiamente educativo me gustaría presentar un alegato para que se lleve a cabo un correcto control de las redes sociales y  una apropiada enseñanza de valores fundamentales.

En cuanto al ámbito tecnológico, merece especial reseña esta enorme contribución de Microsoft, que sí bien ha recibido enormes críticas al respecto, nos muestra cierta decadencia en nuestro sistema de vida y algunos de los fallos en educación, respeto y civismo que hay actualmente. Esperemos que un futuro próximo se consiga simular una inteligencia similar, capaz de discriminar la información y que sepa quedarse con lo que realmente importe sin perder unos correctos valores predefinidos. Aunque quién sabe, lo mismo conseguir que una máquina haga esto puede ser demasiado idílico e irreal en comparación con las capacidades de una persona en la sociedad actual en la que vivimos.

 

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